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LR5 (-L171) in.1 1 Ahora iniciamos otro repaso. 2 Esta vez estamos preparados para poner más de nuestra parte y dedicar más tiempo a nuestro empeño. 3 Reconocemos que nos estamos preparando para un nuevo nivel de comprensión. 4 Queremos dar este paso resueltamente para poder seguir adelante con mayor certeza, mayor sinceridad y manteniendo la fe1 en alto con mayor seguridad. 5 A nuestro caminar le ha faltado firmeza y las dudas nos han hecho andar inseguros y con lentitud por el camino que este Curso señala. 6 Pero ahora vamos a ir más de prisa, pues nos estamos acercando a una mayor certeza, a un propósito más firme y a una meta más segura.
LR5 (-L171) in.2 7 Padre Nuestro, afianza nuestros pasos.
8 Aplaca nuestras dudas, aquieta nuestras santas mentes y háblanos2.
9 No tenemos palabras que decirte,
pues sólo deseamos escuchar Tu Palabra y hacerla nuestra.
10 Guía nuestras prácticas tal como un padre guía a su pequeño hijo
por un camino que aunque éste no comprende, aun así lo sigue, seguro de que está a salvo porque su padre va adelante abriéndole el camino.
LR5 (-L171) in.3 11 De este modo es como llevamos nuestras prácticas hasta Ti.
12 Y si tropezamos, Tú nos levantarás.
13 Si se nos olvida el camino, contamos con toda seguridad que nos lo recordarás.
14 Y, si nos extraviamos, Tú no te olvidarás de llamarnos de vuelta al camino.
15 Aligera nuestros pasos ahora, a fin de que podamos caminar
con mayor certeza y con mayor rapidez hasta llegar a Ti.
16 Y aceptamos la Palabra que Tú nos ofreces para dar unidad a nuestra prácticas,
a medida que repasamos los pensamientos que Tú nos has dado.
LR5 (-L171) in.4 17 He aquí —al final de este párrafo— el pensamiento que debe preceder a los pensamientos que vamos a repasar. 18 Cada uno de éstos clarifica algún aspecto de este pensamiento o contribuye a hacerlo más significativo, más personal y verdadero, así como más descriptivo del santo Yo3 que compartimos y que ahora nos preparamos para conocer de nuevo4:
LR5 (-L171) in.5 19 Dios sólo es Amor5, y por lo tanto yo también Lo soy6.
LR5 (-L171) in.6 20 Sólo este Yo conoce el Amor7. 21 Sólo este Yo es perfectamente consistente en Sus pensamientos, conoce a Su Creador, se comprende a Sí Mismo, es perfecto en Lo que sabe y en Lo que ama, y nunca cambia el Estado de Unión invariable entre Su Padre y Él8.
LR5 (-L171) in.7 22 Y es este Estado, El que nos espera al final del viaje. 23 Cada paso que damos nos Lo acerca un poco más. 24 Este repaso acortará el tiempo de manera inconmensurable si tenemos presente que este Estado sigue siendo nuestra meta9 y que, a medida que practicamos, es a Eso a Lo que nos estamos acercando. 25 Elevemos nuestros corazones de las cenizas hacia la Vida10, a medida que recordamos que este Estado es Lo que nos ha sido prometido y que este Curso nos fue enviado para mostrarnos el camino de luz y enseñarnos —paso a paso— cómo regresar11 al eterno Yo Que creíamos haber perdido.
LR5 (-L171) in.8 26 Yo te acompaño en este viaje12, pues por un tiempo voy a seguir compartiendo contigo tus dudas y miedos13, de manera que puedas recurrir a mí que conozco el camino por el que se supera toda duda y todo miedo. 27 Al caminar juntos14, comprenderé tu incertidumbre y dolor, aun cuando sé que no tienen ningún significado15. 28 No obstante, un salvador16 debe permanecer con aquellos a quienes enseña, viendo lo que ellos ven pero conservando aún en su mente el camino que lo liberó y que ahora17 te liberará conjuntamente con él. 29 Al Hijo de Dios se le seguirá crucificando18 hasta que te decidas a caminar por esta senda conmigo19.
LR5 (-L171) in.9 30 Mi resurrección20 se repite cada vez que21 llevo a salvo a un hermano al lugar donde termina el viaje, y luego éste se olvida. 31 Me siento renovado cada vez que22 un hermano aprende que hay un camino que nos libera de la aflicción y del dolor. 32 Vuelvo a nacer23 cada vez que24 la mente de un hermano se vuelve hacia la luz que está en él y me busca. 33 No he olvidado a nadie25. 34 Ayúdame ahora a conducirte de regreso allí donde el viaje empezó, para decidir conmigo de otra manera.
LR5 (-L171) in.10 35 Libérame a medida que practicas una vez más los pensamientos que te traje de parte de Aquel26 que ve tu amarga necesidad y que conoce la Respuesta que Dios27 Le encomendó para ti28. 36 Juntos repasaremos estos pensamientos. 37 Juntos les dedicaremos nuestro tiempo y esfuerzos. 38 Y juntos se los enseñaremos a nuestros hermanos29. 39 Dios no quiere un Cielo incompleto. 40 El Cielo te está esperando, al igual que yo. 41 Sin tu parte en mí, yo me encuentro incompleto. 42 Y a medida que me complete, regresaremos juntos a nuestra casa ancestral, la cual fue preparada para nosotros antes de que el tiempo existiera y que, a pesar del tiempo, se ha mantenido inalterada, inmaculada y segura, tal como seguirá estando cuando finalmente el tiempo se haya acabado.
LR5 (-L171) in.11 43 Así pues, deja que este repaso sea tu presente30 para mí. 44 Pues lo único que necesito es lo siguiente: que escuches las palabras que voy a decir, y que las disemines por el mundo. 45 Tú eres mi voz, mis ojos, mis pies y mis manos, por medio de los cuales salvo al mundo31. 46 El Yo desde el Cual te llamo no es sino realmente Tu Propio Yo. 47 A Él nos dirigimos juntos. 48 Toma a tu hermano de la mano, pues éste no es un camino por el que caminamos solos. 49 En tu hermano, yo camino contigo y tú conmigo. 50 Nuestro Padre quiere que Su Hijo sea Uno con Él. 51 Si es así, lo que vive realmente ¿no tendrá acaso que ser necesariamente uno contigo32?
LR5 (-L171) in.12 52 Permite que este repaso se convierta en un tiempo durante el cual compartamos una experiencia que será nueva para ti, aunque es tan antigua como el tiempo e incluso aún más antigua. 53 Santificado sea tu nombre; inmaculada sea por siempre tu gloria; y que tu completitud33 haya sido completada ahora, tal como Dios La estableció. 54 Tú eres Su Hijo y completas Su Extensión en la tuya. 55 No practicamos más que una Verdad de antaño, que conocíamos mucho antes que la ilusión pareciese apoderarse del mundo34. 56 Recordamos al mundo35 que está libre de toda ilusión cada vez que decimos:
LR5 (-L171) in.13 57 Dios sólo es Amor, y por lo tanto yo también Lo soy36.
LR5 (-L171) in.14 58 Con esta frase empezamos nuestro repaso de cada día. 59 Con esta frase empezamos y concluimos cada práctica. 60 Y con este pensamiento nos acostamos, para luego despertarnos una vez más con esas mismas palabras en nuestros labios, dando así la bienvenida al nuevo día. 61 No repasaremos ningún pensamiento sin acompañarlo con esta frase, y a lo largo del día utilizaremos esos pensamientos para mantener esta frase firme en la mente y clara en nuestra memoria. 62 Y así, cuando hayamos terminado este repaso, habremos reconocido que las palabras que decimos son verdad.
LR5 (-L171) in.15 63 No obstante, las palabras no son más que ayudas y, excepto por el uso que hacemos de ellas al principio y al final de cada práctica, se utilizarán según lo dicte la necesidad, pero sólo para recordarle a la mente su propósito. 64 Ponemos nuestra fe en la experiencia que nos viene de practicar, no en los medios que utilizamos. 65 Estamos a la espera de que se nos dé la experiencia y reconocemos que es sólo en ella donde radica la convicción. 66 Usamos las palabras y tratamos una y otra vez de ir más allá de ellas hasta llegar a su significado, el cual está mucho más allá de su sonido. 67 Éste se hará cada vez más tenue hasta que finalmente desaparezca, a medida que nos acercamos a la Fuente del significado. 68 Y es ahí donde hallamos reposo.
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1 Tener fe es creer en algo que nuestros sentidos no pueden verificar pero que pensamos que es verdad, porque nos lo asegura una autoridad en la materia en la que confiamos o, porque lo deducimos de nuestras propias experiencias. Las leyes de la evolución y de la escasez que rigen este mundo hacen que, para sobrevivir, el hombre racional actúe con egoísmo, aunque a veces, le dé por actuar irracionalmente con altruismo. A los actos de altruismo, el Curso los llama "milagros" y, además, nos propone que tengamos fe en que aquí, constituyen el reflejo del eterno Amor de Dios que inunda nuestros corazones. Basados en esa experiencia trascendente, el Curso nos propone deducir que ese Dios amoroso existe, es perfecto y eterno, y que, en Su Pensamiento de Amor o Espíritu Santo, nos creó a todos a Su Semejanza, Almas perfectas y eternas, fusionadas en Una sola en Cristo, Su único Hijo, con Quien es Uno en el eterno Presente de Su Unicidad. En Ésa, Su Realidad, Dios no creó más nada y, por eso, Allá, la realidad del ego —que nuestros sentidos perciben— no existe. Ver
T17.7, T17.8, T19.1, T19.2, T21.4, L327
2 … por medio del Espíritu Santo: 1) En la eterna Unicidad de Dios, es Su Pensamiento de Amor que nos creó Almas fusionadas en Una sola en Cristo, Su único Hijo; 2) En el mismo instante de la separación, el Espíritu Santo fue la Respuesta de Dios a la misma, cuyos impulsos milagrosos —cuando emergen desde lo más profundo de nuestro subconsciente y los tomamos en cuenta— nos invitan a: 2.1) aceptar el Redimir para nosotros mismos; 2.2) perdonar; 2.3) extender milagros al otro(s); 2.4) y, a aceptarlo como nuestro Guía para tomar decisiones, pensando con Él en nuestra mente acertada o espíritu; Ver: Algunos de Sus sinónimos en el Curso son: "Consolador", "Guía", "Intérprete", "Mediador", "Palabra de Dios", "Redimir", "Respuesta", "Traductor", "Verdad", "Voz que habla por Dios", "Voz de Dios". Ver T5.3, T5.4, T.5.5, T6.6, T9.5, T20.5, LTe.7 (-L281), M2.4
3 Mi Yo (con mayúscula), o mi Alma, conjuntamente con todas las demás Almas fusionadas en Una sola en Cristo, es el Hijo único creado por Dios en un Pensamiento de Amor o Espíritu Santo, Uno con Él en el eterno Presente de Su Unicidad, en la que se profesan ese Amor Uno al Otro en perfecta armonía y alegre concordia. En el Curso, la palabra Yo también es usada pocas veces como el Yo de Dios. Ver T8.4 [20], T23, LTe.14 (- 351)
4 Conocimiento, con mayúscula, es lo que saben todas nuestras Almas perfectas y eternas, fusionadas en Una sola en Cristo, el Hijo único de Dios; Almas que, en perfectas paz y alegría, están compartiendo con Dios Su Amor o Espíritu Santo, en el eterno Presente de Su Unicidad. Aquí, cuando pensamos con el Espíritu Santo, conocimiento, en minúscula: 1) es lo que experimentamos en un instante santo del mundo real, al haber logrado perdonar totalmente a otro y unir como Una, su Alma con La mía; 2) es saber que esa experiencia es el reflejo aquí del eterno Conocimiento. Y cuando pensamos con el especialismo del ego, es lo que se puede llegar a conocer en este mundo, de acuerdo con sus leyes. Ver T3.5 [35] y [37], T25.4 [25]
5 Amor, con mayúscula, se refiere, en el eterno Presente de la Unicidad, al Espíritu Santo o Pensamiento de Amor de Dios, por medio del Cual, nos creó como Almas, fusionadas como Una en Cristo, Su único Hijo.
6 ... aquí, cuando le pongo cuidado a los impulsos milagrosos que me envía el Espíritu Santo —que es lo mismo que decidir pensar con Él— es Su reflejo o amor general y sin preferencias que tengo para con los demás, y se expresa en el perdonar y en la extensión de los milagros que el propio Espíritu santo me sugiere. 7 … en el eterno Presente de la Unicidad, que es Donde realmente estamos todos, como Almas fusionadas como Una sola en Cristo, el único Hijo de Dios que realmente somos…
8 … en la Unicidad, que, con mayúscula es sencillamente la idea de que Dios, en el eterno Presente del Cielo, está creando a Su único Hijo en un pensamiento de Amor o Espíritu Santo, Amor que se profesan eternamente Uno al Otro en perfecta armonía y alegre concordia. En minúscula, aquí, en nuestra mente acertada o espíritu, unicidad es la idea nacida del anhelo natural de, amorosamente, fusionar todas nuestras Almas como Una en Cristo, el Hijo único de Dios, en una experiencia en nuestro fuero interno, que nos dice que realmente no estamos solos, aislados y separados unos de otros, ni desamparados —como la percepción de nuestros cuerpos que el ego nos quiere hacer ver y creer— sino que realmente somos Uno con Dios en las perfectas Paz y Alegría de Su eterna Unicidad, arropados por el Amor o Espíritu Santo. Ver T8.5 [38], T10.2 [15], T26.2
9 La meta del Curso: 1) es aprender a pensar, percibir y actuar cada vez más con el Espíritu Santo y cada vez menos con el ego, de manera de liberar la fuerza de Dios en nosotros para que reverbere en todo lo que pensemos o hagamos; 2) es —por medio del perdón y de la extensión de milagros— reconocer en el otro, en los demás, y en la relación santa, a nuestro verdadero Yo, Cristo, ya que todos somos realmente Almas perfectas y eternas, fusionadas en Una sola en Cristo, el Hijo único de Dios, Quien es Uno con Su Padre en el eterno Presente de Su Unicidad; 3) es liberarnos del pensar del ego para poder regresar a la Unicidad de Dios, de la Que realmente nunca nos hemos separado; 4) es buscar y hallar en el otro y en los demás, el reflejo aquí del eterno Amor que Dios y Su Hijo comparten en la perpetua Armonía y alegre Concordia del Amor Que eternamente Se profesan Uno a Otro, extendiendo así la Creación; 5) es aprender a dar paz para tener paz, porque la paz es la condición aquí para alcanzar el conocimiento, porque esa es la condición para entrar en el mundo real. Ver T17.7, T17.8, T22.7 [51], T31.2 [23], L127.6, L131.2
10 La Vida, con mayúscula, es la única Vida que realmente existe, pues fue creada por Dios en el eterno Presente de Su Unicidad, en la que todos, sin excepción, somos Almas perfectas fusionadas en Una sola en Cristo, el único Hijo de Dios, Quien es Uno con Su Padre en Su Pensamiento de Amor o Espíritu Santo. En minúscula, vida quiere decir nuestra vida aquí, sea como reflejo de Nuestra Vida eterna cuando pensamos con el Espíritu Santo o, de acuerdo con las leyes de este mundo, cuando pensamos con el especialismo del ego. Ver T4.4 [48], T6.6.1 [61], T23.5, L167
11 … pensando con nuestra mente acertada o espíritu, que es la parte de la mente que todavía puede comunicarse con Dios por medio del Espíritu Santo Quien se nos manifiesta por medio de impulsos amorosos y revelaciones; por tanto, es el hogar del Espíritu Santo, del pensar acertado, del perdón y de los milagros. Cuando pensamos con el Espíritu Santo, lo hacemos pensando o procesando con nuestra mente acertada o espíritu. Ver T2.2 [26], T5.4, T7.6, T19.2
12 … por medio del Curso
13 … en tu lectura, estudio y aplicación de este curso…
14 … al tú aplicar el Curso pensando con el Espíritu Santo,
15 Significado, con mayúscula es, en el eterno Presente de la Unicidad, el de la relación de Amor de Dios con Nosotros, como Almas fusionadas en Una sola en Cristo, Su único Hijo, en perfectas paz y alegría. En minúscula, cuando pensamos con el Espíritu Santo, significado es el reflejo aquí de ese eterno Significado y, cuando pensamos con el especialismo del ego, es el significado que damos aquí a nuestra existencia separada, según las leyes de este mundo. Ver T2.2 [21], T2.6, T7.5 [26], T7.6 [46], T30.8, L14
16 … en minúscula, salvador, cuando pensamos con el Espíritu Santo, su principal significado es el otro, los otros, a quienes hemos perdonado y/o con quienes hemos formado relaciones santas. Ellos son nuestros salvadores, porque cuando finalmente vemos interiormente con la visión de Cristo el reflejo de sus Almas, los hemos curado y salvado, y al hacerlo —porque realmente somos Uno con ellos— ellos también nos han curado y salvado. Cuando pensamos con el especialismo del ego, salvador quiere decir cualquier salvador de cualquier cosa. Ver T22.3 [22], T24.3, T29.4, T29.6 [36], L78.9
17 … que le perdones y le extiendas los milagros que te sugiera el Espíritu Santo…
18 … en tu mente equivocada… porque piensas prácticamente todo el tiempo con el ego…
19 … pensando con el Espíritu Santo en tu mente acertada…
20 La resurrección: 1) es vencer o triunfar sobre la muerte; 2) es un redespertar o renacer; un cambio de parecer con respecto al significado del mundo; 3) es aceptar la interpretación del Espíritu Santo sobre el propósito del mundo; 4) es aceptar el Redimir para uno mismo; 5) es el fin de los sueños de aflicción y la alegre concienciación del sueño final del Espíritu Santo; 6) es reconocer los dones de Dios;
7) es el sueño en el que el cuerpo funciona perfectamente, al no tener otra función que servir de medio de comunicación; 8) es la experiencia del mundo real con la que concluye el aprendizaje, pues con la resurrección, éste no sólo termina, sino que es superado; 9) es la invitación a Dios para que dé el paso final; 10) es renunciar a todos los demás propósitos, intereses, deseos, y preocupaciones; 11) es el deseo único del Hijo de estar arropado por Su Padre. Ver T20, M28
21 … por el intermedio de tu perdonar y extender los milagros que te sugiere el Espíritu Santo…
22 … por tu intermedio…
23 … en tu mente…
24 … por tu intermedio…
25 … en mis comunicaciones contigo…
26 … el Espíritu Santo…
27 … en el instante de la separación,
28 … que sigues creyendo que estás separado de Él…
29 … especialmente por medio del ejemplo…
30 Presente se refiere a los presentes aquí del Espíritu Santo o a los del Hijo separado que piensa con Él
31 La salvación es salvar a otro, porque —siendo su Alma la misma que La tuya— al salvar a su mente equivocada del ego, salvas a la tuya también. La salvación es un proceso que: 1) se inicia cuando ayudas a otro a concienciar que, además de pensar “yo”, “yo”, “yo” con su ego sobrevividor, también posee la alternativa de pensar “nos” a favor de otro(s), siempre y cuando le ponga cuidado a los impulsos milagrosos (o amorosos) que de vez en cuando emergen de su subconsciente. 2) Luego, pensando cada vez más “nos” —que es el sistema de pensamiento del Espíritu Santo— lo llevará también cada vez más a perdonar al otro(s) y a extenderle(s) los milagros que el mismo Espíritu Santo le sugerirá. 3) Al multiplicarse estas experiencias, querrá creer que constituyen aquí un reflejo del eterno Amor de Dios por Su Hijo único —Que realmente son todas nuestras Almas fusionadas en Una sola en Cristo— y que curará en su mente —ahora acertada— todo pesar y dolor, todo miedo y toda pérdida, que creía que eran reales, y que sufría debido a la lealtad que les profesaba. 4) Finalmente, el Espíritu Santo te enseñará cómo no juzgar, perdonar y extender milagros y, así, en instantes santos en tu fuero interno, accederás a la visión de Cristo en el mundo real, que es la meta de nuestro viaje.231) Ver T6.6.3 [94], T7.5, T11, T14, T22, T23.2 [13], T29.8, T31, L39, LTe.2 (-L231)
32 ... como un reflejo aquí de la eterna Unicidad de Dios.
33 La Completitud, con mayúscula, en el Cielo, es de Dios y de cada uno de nosotros, como las Almas perfectas que realmente somos, fusionadas en Una sola en Cristo, Su único Hijo. Aquí, en minúscula, cuando decidimos identificarnos con nuestra Alma (o Espíritu) y decidimos identificarnos con nuestra Alma (o Espíritu) y pensamos con el Espíritu Santo, la completitud es el reflejo de la eterna Completitud, y se experimenta en nuestro fuero interno en un instante santo del mundo real, en la experiencia de Cristo. Y cuando pensamos con el especialismo del ego, significa las definiciones que se pueden encontrar en el diccionario. Ver T2.5 [102], T6.3 [25], T15.8 [78], T29.3 [19]
34 … sinónimo, en este caso particular, al Cielo o la Unicidad…
35 … sinónimo, en este caso particular, al Cielo o la Unicidad…
36 … realmente
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