Estas fatigado, agotado y cansado 
�Estas fatigado, agotado y cansado?
Estas fatigado, agotado y cansado 2 
�Estas cansado?   

�Estas fatigado?  �Agotado y cansado por los problemas familiares, dificultades en el trabajo, desaf�os en el ministerio, y quiz�s hasta ataques espirituales en contra de t� alma?  Jes�s dice en el pasaje del Evangelio de hoy: "Venid a mi todos los que est�is fatigados y sobrecargados, y yo os dar� descanso".  Podemos descansar tomando su yugo o cruz sobre nosotros.

�Qu�?.... �Suena como m�s peso para m�!

El yugo de Jes�s es humildad - es decir, soportar las dificultades con ternura, paciencia, perd�n, y hacer todav�a algo extra. Pero esto parece una cruz o un yugo muy pesado; �c�mo nos refrescar�? �C�mo puede hacer nuestras cargas m�s ligeras? Like us on Facebook

La primera lectura de hoy habla de nuestros anhelos: Queremos la paz de Dios.  Deseamos un camino f�cil entre los problemas dif�ciles.  Nos sentimos como la mujer durante el parto, pujando dolorosamente durante horas pero expulsando s�lo gases. (Isa�as utiliz� la palabra "viento", pero... �no piensas que quiz�s �l se hab�a estado refiriendo al viento maloliente que sale de nuestros cuerpos?)

Realmente, el descanso en PAZ, que necesitamos, est� disponible cada momento, porque Jes�s est� con nosotros en cada momento.  Al aceptar su yugo sobre nosotros, nos unimos a �l.  Ya que �l es el fuerte del equipo, el peso del yugo es m�s pesado en �l que en nosotros.  Nuestras cargas se sienten m�s ligeras.  Si no presionamos el yugo jalando a Jes�s en nuestra direcci�n, �l nos dirige al reino de la bondad eterna por medio de su poder, su fuerza, y su energ�a.

Los dolores de la vida son m�s f�ciles de soportar cuando nos damos cuenta de que hay algo m�s grande.  Cuando aramos con Jes�s por campos dif�ciles, nosotros ayudamos a sembrar el reino de Dios, haciendo una diferencia para toda la eternidad. �Eso es impresionante!

Si pudi�ramos ver a donde nos lleva Jes�s con nuestros arados, estar�amos agradecidos por la nueva cosecha que crecer�.  Pero nosotros no podemos ver el futuro - si pudi�ramos, probablemente ignorar�amos la cosecha fruct�fera, nos enfocar�amos en el sudor del trabajo, dejar�amos caer el yugo y correr�amos.

Tenemos que confiar, en vez de eso, en las promesas que Dios no provee para nuestro �nimo: "Encontrar�n descanso para ustedes mismos," �l dice.  La Biblia est� llena de promesas que son garant�as destinadas a re fortalecernos y mantenernos arando adelante a trav�s de lo que sea necesario para producir frutos maravillosos.

Podemos gemir y quejarnos de las dificultades, o podemos perdonar a los que hacen nuestra vida dif�cil.  El perd�n es la llave para encontrar la paz de Cristo que es con derecho nuestra.  El perd�n a menudo requiere mucho esfuerzo, aunque, mucho cavar en nuestra humildad donde podemos encontrar el consentimiento para perdonar, un consentimiento que ya existe profundamente debajo de nuestro dolor.

Entre m�s profundo aramos con Jes�s, m�s fuertes llegan a ser nuestros m�sculos. Y entre m�s utilizamos estos m�sculos, m�s ligera se siente la carga. Like us on Facebook  Follow us on Twitter

Reflexi�n de Las Buenas Nuevas
Jueves de la D�cima Quinta Semana del Tiempo Ordinario
19 de julio, 2012
Esta reflexi�n fue copiada con permiso de la autora, Terry Modica, y es utilizada bajo la responsabilidad de grupo cat�lico Reflexiones para el Alma de Miami Fl. Fue publicada por Ministerios de La Buena Nueva,
www.ReflexionesDiarias/index.html  registrada en el registro de propiedad literaria (c) 2012. Para obtener permiso para re enviar este o imprimirlo o copiarlo, vaya a Derechos de autor
� 2012 por Terry A. Modica
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