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Nadie duda de que el acceso a Internet es uno de los medios m�s efectivos para promover el desarrollo de una persona, comunidad u organizaci�n. El origen de la noticia que comentamos hoy, el Proyecto de Ley 4434/2010 presentado por la bancada aprista (ver) cita la Declaraci�n de Sao Paulo para el Impulso de la Banda Ancha, que afirma que el acceso a internet es "un insumo esencial para el desarrollo de la ciudadan�a, facilitando la participaci�n ciudadana mediante acceso a nuevos servicios y posibilidades en l�nea como: b�squeda de empleo, teletrabajo, pago de impuestos, servicios de educaci�n y salud a distancia, y tr�mites". La importancia de la internet ha originado el concepto de "brecha digital", entendido como el acceso diferenciado a Internet que tenemos quienes podemos pagar banda ancha en nuestras viviendas o centros de trabajo, de un lado, y quienes no, de otro, ya sea porque no cuentan con los recursos o porque el servicio no est� disponible (ver gr�fico 1). La brecha digital ampl�a la diferencia en el acceso a oportunidades y, as�, contribuye a ampliar la inequidad en la distribuci�n de los ingresos. Esta, a su vez, es injusta y reduce el crecimiento potencial.
Tanto por consideraciones de equidad y eficiencia como si se considera a la informaci�n como un bien p�blico, el Estado deber�a intervenir en el mercado de banda ancha (CD 31/08/2010). Durante la primera parte de la campa�a presidencial, Per� Posible propuso el acceso satelital a Internet, la Alianza por el Gran Cambio sugiri� que centros poblados de m�s de trescientos habitantes deber�an acceder a banda ancha transmitida por troncales de fibra �ptica, estimando una inversi�n de alrededor de US$ 180 millones, seg�n un estudio a�n no publicado que Apoyo Consultor�a prepar� para el Banco Mundial. En el Instituto Peruano de Econom�a estimamos que la inversi�n necesaria para cerrar la "brecha de banda ancha" en nuestro pa�s, lo cual incluye ponernos a la par de los pa�ses m�s adelantados de la regi�n (incluyendo desde l�neas troncales hasta las redes de distribuci�n locales) y asegurar disponibilidad de servicios de banda ancha de calidad para todas las capitales de distrito del Per�, costar�a unas 9 veces el estudio de Apoyo.
A pesar de los argumentos expuestos, nos parece una p�sima idea, bordeando en el absurdo la propuesta del PL 4434 de "declararse derecho fundamental el acceso a la banda ancha para todo ciudadano peruano residente en el territorio nacional". El que algo resulte muy importante para el desarrollo individual o comunitario no lo vuelve un derecho fundamental. M�s importante a�n, que un Congreso declare algo como derecho fundamental resulta un saludo a la bandera si no se tiene claro c�mo y con qu� presupuesto se har� que dicho derecho sea real y efectivo y no s�lo la demagogia a la que nos tienen acostumbrados la mayor�a de nuestros parlamentarios.
Resulta obvio para cualquier ciudadano que el que se haya declarado como un derecho fundamental a la educaci�n no ha llevado a que los peruanos la tengamos. Tambi�n es claro que, antes que el acceso a la banda ancha ser�a m�s importante el derecho a la alimentaci�n, pero si el Congreso pasara una ley vac�a (como el PL 4434) declar�ndola un derecho fundamental, eso no cambiar�a nada el hambre de los peruanos m�s pobres. Pero sin que sea necesario que nadie declare un derecho fundamental, un buen programa de apoyo social deber�a ser capaz de virtualmente eliminar el hambre en el pa�s.
Adem�s ofrecer internet gratis a todos llevar�a a que los proveedores privados de servicios no invirtieran m�s porque no podr�an competir con el servicio gratuito del Estado. O la alternativa ser�a que el Estado subsidie todo el uso de internet de todos los peruanos (es un derecho para todos, no s�lo para los pobres), lo cual costar�a una fortuna y desperdiciar�a recursos, como siempre, subsidiando con enormes sumas el consumo de los sectores de mayores ingresos que har�an mayor uso del servicio. O, m�s probablemente, el Estado acabar�a ofreciendo un servicio de p�sima calidad que usar�an los ciudadanos menos afortunados, mientras que los servicios de calidad se ofrecer�an a precios elevados (porque se perder�an econom�as de escala) que estar�an al alcance de s�lo los ciudadanos con mayores ingresos, con lo cual la brecha digital se ampliar�a (ver gr�fico 2). Pero los ciudadanos afectados por lo menos sufrir�an con derecho.
Pretender que todos los peruanos tengan acceso a banda ancha es muy loable. Pero no es ni realista, ni eficiente, ni equitativo. Lo correcto es priorizar esfuerzos y focalizarlos en quienes los necesitan. Nuestros padres de la patria, sin embargo se han confundido y creen que estamos en Dinamarca, o han innovado creando el Populismo 2.0. No podemos negar, al menos, que parecen estar al d�a con los conceptos modernos de "computaci�n en la nube".
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