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Cap�tulo
XVI
Una de las frases que m�s leemos en la literatura de Cursillo es
"conversi�n progresiva." Esta es una idea que no podemos cansarnos
de repetir. Es muy f�cil, especialmente en cuestiones de la
religi�n ser tentados a aceptar donde nos encontrarnos en estos
momentos. Sin embargo, un principio de la vida es que las cosas
est�n o creciendo o muriendo. Si hay algo que no est� haciendo
ninguno, entonces es algo artificial o muerto. Mientras haya vida,
hay movimiento. Las personas que se han dedicado a escribir cosas
espirituales a trav�s de la historia nos dicen que debido a que
Dios es inagotable, no hay l�mites para la profundidad del misterio
Divino.
Hay un t�rmino muy popular que describe lo que sucede cuando
dejamos de crecer. Se llama "estancamiento". Quiere decir que
estamos estancados en el mismo lugar en nuestro desarrollo y que no
nos hemos movido m�s all� de ese punto. Esto puede suceder en nuestra vida
espiritual tambi�n, y puede suceder tanto individualmente como en
comunidad. Podemos creer que entendernos suficientemente qui�n y
qu� es Dios, hasta el punto de pensar que no hay m�s sorpresas en
la vida. Muchas veces queremos permanecer en una posici�n c�moda
que hemos arreglado para nosotros mismos. Querernos mantener
nuestra posici�n. Crecemos temerosos a cualquier cosa nueva y
desafiante. Por eso es que el Vaticano II fue y todav�a es una
experiencia traum�tica para muchos. Mucha gente creci� creyendo que
en la Iglesia y las cosas de Dios, blanco es blanco y negro es
negro. El Vaticano II abri� la Iglesia a un sin fin de
posibilidades de crecimiento. La inseguridad que
naturalmente viene con los cambios crea miedo y p�nico entre
muchos. Esto tambi�n puede suceder dentro de la comunidad de
Cursillo-" �Esto siempre lo hemos hecho de esta manera! �De esta
manera funciona mejor para nosotros! No necesitamos o�r esta
materia de Cursillo una y otra vez, etc."
Todas las personas que se han dedicado a escribir sobre la
espiritualidad est�n de acuerdo que cuando nos colocamos en un
estado religioso de estancamiento nuestra relaci�n con Dios se
desbarata. Nos creemos que lo sabemos todo, que lo hemos escuchado
todo y no hay nada nuevo para nosotros aprender. En cortas
palabras, ponemos a Dios en una gaveta. La pregunta es, �por qu�
tenemos este temor al cambio y al crecimiento? Intelectualmente
todos estar�amos de acuerdo que tenemos que cambiar, crecer y
madurar, pero cuando se llega el tiempo que tenemos que quitar
algunas de las "vacas sagradas" nos da trabajo soltar. Mucho de
nuestro miedo, yo creo est� arraigado en nuestro miedo de admitir
que somos vulnerables; o sea, que no tenemos todas las respuestas y
no somos perfectos.
Admitir que somos vulnerables no es lo m�s f�cil del mundo. Es
dif�cil admitir que no lo sabemos todo y que nos falta experiencia
en ciertas �reas de la vida. Casi nos da verg�enza admitir que no
somos tan completos como nos gustar�a ser. Muchas veces es dif�cil
admitir que necesitamos ayuda en nuestro peregrinar religioso.
Nuestro temor de ser vulnerables es en gran parte miedo a aceptarse
a s� mismo. No nos gusta qui�n o qu� somos. Muchas veces nuestros
temores est�n conectados con nuestro temor al fracaso. Si nos piden
que hagamos m�s o que seamos m�s, nos sentimos inc�modos, abrumados
y muchas veces plenamente inconvenient
�Qu� nos puede ayudar mantener nuestra conversi�n "progresiva" y
continua? Verdaderamente la Reuni�n de Grupo es una ayuda tremenda.
Cuando nuestro grupo se re�ne semanalmente nos juntamos con
personas quienes comparten las mismas luchas y frustraciones que
tenemos nosotros. Nos damos cuenta que no estamos solos en nuestro
peregrinar religioso. Teniendo a otros con quien reunirnos nos crea
un sistema de apoyo que nos asegura a no desviarnos del camino. La
Ultreya tambi�n sirve este prop�sito. A m� siempre me anima cuando
veo a alguien venir a la Ultreya que hac�a tiempo no asist�a. Esta
persona sabe que la Ultreya est� disponible y siente la inquietud
del Esp�ritu de asistir. Vemos en este caso lo importante que es la
inmensa comunidad Cristiana. �D�nde ir�amos a buscar respaldo y
apoyo sin la Ultreya?
Para los dirigentes de Cursillo, la Escuela de
Dirigentes es una comunidad vital y esencial no solamente para
hacer el trabajo del Movimiento, sino tambi�n para proveer apoyo y
�nimo a los dirigentes. Es importante que la Escuela de Dirigentes
se re�na regularmente para poder sostener la progresiva conversi�n
de sus miembros. La Escuela es el lugar de formaci�n donde crecemos
en nuestra entrega a Cristo y en la misi�n de la Iglesia. La
Escuela de Dirigentes no debe ser un centro para que los
Cursillistas tengan "donde ir". Para eso tenernos la Ultreya. La
Escuela de Dirigentes forma y desarrolla a los dirigentes de
Cursillo en la mentalidad del Movimiento y le ofrece una comunidad
Cristiana como apoyo.
Finalmente, la entrega al trabajo de evangelizaci�n puede mantener
nuestra conversi�n progresiva funcionando. En nuestro trabajo
apost�lico, tenemos la oportunidad de ver los frutos de nuestra
profunda relaci�n con Cristo. Nuestra vida de Piedad y Estudio se
mantiene fuerte �nicamente cuando la Acci�n es el fruto de las dos
dimensiones. Solamente estamos completos cuando las tres
dimensiones de nuestra vida Cristiana est�n presente. Muy a menudo
nos limitamos a una vida de oraci�n y estudio y le damos poca
importancia al apostolado. Despu�s de un tiempo, hasta nuestra vida
espiritual comenzar� a sufrir, ya que crecimiento personal
significa algo solamente cuando podemos compartir esos frutos con
los dem�s. Por eso es que el Evangelio se llama la Buena "Nueva".
Las noticias son para ser compartidas y regadas. Noticias que
mantenemos para nosotros no es noticia, sino un secreto, y
el Evangelio ciertamente no es secreto. Por el bautismo hemos sido
comisionados para compartir la misi�n prof�tica de Cristo; somos
llamados a crecer en nuestra fe y compartir esa fe con los dem�s, a
ser testigos vivos de la fe que profesamos. Como todo en la vida,
nuestra vida espiritual es un arte.
Consideremos los atletas Ol�mpicos y todo el
tiempo y la atenci�n que le dedican a su arte. El entrenamiento es
fuerte. Actualmente, si consideramos cualquier trabajo en la vida,
para perfeccionar ese trabajo tenemos que darle todo lo que
tenemos. �Por qu� entonces cuando se trata de las cosas de Dios o
la Iglesia sentimos que no tenernos que trabajar tan duro?San Pablo
muchas veces usa la imagen del atleta cuando describe al Cristiano.
Tenemos que estar dispuestos a hacer todo lo que est� a nuestro
alcance para perfeccionar nuestra vida Cristiana. A la vez que
dejamos de crecer estamos retrocediendo. No hay un punto medio; o
estamos creciendo o retrocediendo. Nadie puede quedar estancado.
Cuando nos quedamos estancados esto solamente nos lleva al
deterioro de nuestra vida espiritual. Es como los m�sculos que no
usamos. Si no los movemos, se ponen r�gidos y no los podemos usar.
Si no mantenernos nuestros m�sculos Cristianos en condici�n,
nuestra vida espiritual se ir� deteriorando. Entonces tendremos que
trabajar el doble para poder volver a encaminarnos. �No creen que
es m�s f�cil seguir progresivamente que tener que comenzar desde el
principio cada vez que nos caernos? Despu�s de un tiempo nos
cansaremos de esto. Es como una de esas dietas de sube y baja como
el juguete de "yo-yo". Despu�s de un tiempo la persona se cansa de
tratar. No podemos ser Cristianos como el juguete de "yo-yo".
Tenemos que mantenernos alertas y nutridos todo el tiempo para no
perder ese gran regalo que Dios nos ha dado.
�C�mo nos mantenemos en condiciones y mantenemos nuestra conversi�n
creciente? Necesitamos dos cosas. Primeramente, necesitamos siempre
tener una meta y una visi�n. Muy a menudo perdemos inter�s en
nuestra vida Cristiana porque no nos hemos fijado una
direcci�n. Queremos inventar mientras caminamos y entonces decimos
que estamos siendo guiados por el Esp�ritu Santo. Es verdad que el
Esp�ritu sopla donde quiere, pero esto no significa que el Esp�ritu
es puramente espont�neo. Si esto fuera cierto entonces el Esp�ritu
siempre dirigir�a, cambiando de direcci�n indiscriminadamente de un
momento al otro. Eso crear�a un "caos", un desorden -as� no es como
se mueve el Esp�ritu. La raz�n que el Esp�ritu luce impredecible es
porque no siempre discernimos Su movimiento, pero si miramos hacia
atr�s a los pasados cinco o diez a�os y vi�ramos hasta d�nde Dios
nos ha conducido, veremos un patr�n distinto, un orden y un plan.
De la misma manera tenemos que crear metas para nosotros mismos.
Sabernos que el plan puede cambiar, pero no podemos andar
ambulantes sin ninguna pista, esperando que de alguna manera Dios
nos agarrar� por la mano en el �ltimo momento y nos pondr� en
marcha.
En segundo lugar, tenemos que ver �cu�les son nuestras habilidades
y talentos? �Qu� habilidades poseernos? �Qu� recursos necesitamos
para hacer el trabajo de Cristo? �En qu� �reas de nuestra vida
necesitamos ayuda? Esta evaluaci�n hay que hacerla individualmente
y en comunidad (lo cual es la raz�n principal de esta publicaci�n).
No podemos ir al mundo con esta gran misi�n sin saber cu�les son
los recursos y dones que tenernos a nuestra disposici�n. Muy a
menudo los Cristianos est�n muy equipados para hacer el trabajo de
Dios y hacen m�s mal que bien. Es cierto que un poco de
conocimiento puede ser peligroso porque muy a menudo "un poco de
conocimiento" es conocimiento incompleto. Recuerden, no hay
conversiones instant�neas. Podemos perder lo que tenemos tan f�cil
como lo encontramos. Tenemos que revisarnos y saber qu� �reas de
nuestra vida Cristiana necesitan atenci�n.
Si aplicamos estos dos criterios a la vida espiritual, �qu�
descubriremos? Primeramente, que la meta de la vida espiritual es
la uni�n con Dios. En segundo lugar, las destrezas que
necesitamos son la oraci�n, estudio y los sacramentos. Estos son
los auxilios que nos ayudan a crecer en la vida espiritual. Como
dirigentes de Cursillo, nuestra meta est� comprometida con la
misi�n de la Iglesia. Esta es la manera en que nos unimos con el
Se�or. Los recursos que tenemos est�n en nuestra hoja de
servicio-piedad, estudio y acci�n. Para los dirigentes de Cursillo
esto significa que el trabajo del Movimiento ha de ser nuestro
apostolado primordial.
Como dirigentes de Cursillo necesitamos dar
ejemplo a otros Cursillistas. Yo creo firmemente que el
Movimiento de Cursillo ser� tan fuerte como sean sus
dirigentes. Si nuestro compromiso es a mitad, ese es el mensaje que
estaremos enviado a todos los Cursillistas. Si no estamos en
nuestra Reuni�n de Grupo o Ultreya, �qu� mensaje enviarnos a los
dem�s Cursillistas o a los nuevos Cursillistas? Una vez m�s
volvemos a nuestras premisas originales -dirigimos no por poder o
autoridad, sino sirviendo a la comunidad; y la mejor forma de
servir a la comunidad es siendo aut�nticos Cristianos, Cursillistas
y Dirigentes de Cursillo que decirnos que somos. Una de
las im�genes de ap�stol que Jes�s usa en el Evangelio es aquel que
comparte en el proceso de la muerte y la resurrecci�n. Eso es lo
que significa tener una conversi�n constante; lo que es ser ap�stol
y dirigente. Nunca somos un producto terminado. Siempre estamos
creciendo m�s en ser las personas que Cristo nos est� llamando a
convertirnos.
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